…vaya día de mierda…

Hay muchos días que salimos a montar, simplemente porque toca o es el único que podemos. Dándonos un poco igual el tiempo que haga. Necesitamos montar!

 

Niebla, frío, agua...

Niebla, frío, agua…

 

Y con este pensamiento comenzamos nuestra ruta, sin saber lo que nos íbamos a encontrar después del temporal de nieve y agua acaecido la semana anterior.

Nada más empezar a pedalear pensamos… “vaya día de mierda”

 

Consecuencias del tranquilo temporal de la semana pasada.

Consecuencias del tranquilo temporal de la semana pasada.

 

Transcurridos los primeros kilómetros, nos empieza a sobrar ropa. Las subidas en esta cara de la Sierra de Guadarrama son empinadas y largas, muy largas! Jajaj

Conforme ganamos altura y vamos saliendo del abrigo de los árboles, el viento nos zarandea y nos enfría. Se pone fea la cosa, por momentos…

Nos volvemos a poner las capas externas, en mi caso, me pongo mi chaqueta MT500 de Endura, que es una pasada lo bien que funciona ante las inclemencias, construcción específica para montar en bici, por gente que monta en bici y en Escocia! saben muy bien lo que se hacen.

 

Combatiendo el frío con la chaqueta MT500, de Endura.

Combatiendo el frío con la chaqueta MT500, de Endura.

 

Al poco llegamos arriba, donde ya solo nos queda bajar. Intentamos entrar en calor mientras nos abrigamos más y nos ponemos las protecciones, pero no…

…hace mucho frío, el viento hace bajar la sensación térmica y pensamos…

…vaya día de mierda…

 

Antes de salir al ruedo

Antes de salir al ruedo

 

Comenzamos el descenso por un sendero algo técnico con pasos de piedras y raíces, que con la nieve y el barro se pone muy juguetón, nuestra premisa? …bajar altura y combatir el frío!

…vaya día de mierda…

 

Jose manejándose en el blanco elemento

Jose manejándose en el blanco elemento

 

Super reflejos modo ON!!

Super reflejos modo ON!!

 

Más abajo, lo sólido ahora es líquido que discurre por el sendero, encauzada como si de una acequia árabe que riega los jardines del Generalife se tratara, nos empapamos ya del todo y seguimos sin sentir ni pies ni manos.

…vaya día de mierda…

 

Siguiendo el curso de agua

Siguiendo el curso de agua

 

A mitad de bajada ya se pone mejor la cosa, sendero rápido y con mucho flow, pero no sentimos el tacto a la hora de frenar, teniendo que adivinar cuanto hay que pulsar las manetas para controlar la bici.

…vaya día de mierda…

 

Emprendemos el último tramo, con repecho incluido que nos hace entrar algo en calor, soltamos freno hasta abajo, tomando curvas, saltando piedras, raíces, ramas caídas, disfrutando del terreno…

…un momento!…he dicho disfrutando??!

Es en ese momento, al acabar la ruta y ver que todo ha salido bien, es cuando nos damos cuenta de que “ese día de mierda” se convierte en “vaya día más bueno acabamos de pasar!”

 

Y es que, a veces, al ir con la atención a flor de piel, estamos conectando con nuestro ser más primario (el que vivía en cuevas y cazaba mamuts), viviendo cada momento como lo que es y no como lo imaginamos o nos cuentan, es decir, viviendo la experiencia en su máximo esplendor.

Pura vida!

 

Flow, grip and happy trails!

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